Riesgo de incendio en casa: cómo usar estufas y chimeneas
Con la llegada del frío, es normal pasar más tiempo en casa y recurrir a estufas, chimeneas y otros sistemas de calefacción para mantener el confort. Pero esta época del año también coincide con un aumento del riesgo de incendio, especialmente cuando utilizamos equipos antiguos, instalaciones poco revisadas o hábitos que parecen inofensivos, pero no lo son.
En este artículo te explico qué tener en cuenta para que tu hogar sea cálido y seguro, y cómo la tecnología de detección puede evitar que un descuido se convierta en una emergencia real.
Por qué el riesgo aumenta en invierno
En España, los incendios domésticos siguen siendo un problema real. Según los estudios de víctimas elaborados por Fundación MAPFRE y la APTB, en 2023 fallecieron 249 personas por incendios o explosiones, y alrededor de 3 de cada 4 muertes se produjeron en viviendas, la mayoría durante los meses fríos.
Esto confirma que, cuando bajan las temperaturas y aumentamos el uso de estufas y chimeneas, también crece el riesgo de incendio en el hogar.
A ello se suma que muchas instalaciones no cumplen la normativa actual, que los conductos no se revisan con la frecuencia adecuada o que se utilizan combustibles inapropiados. La prevención, en este contexto, es imprescindible.
El invierno, la estación con más incendios en España
Los servicios de emergencia coinciden en que es en esta época cuando se acumulan más incidentes: fallos eléctricos por sobrecarga, chimeneas no limpiadas, brasas mal apagadas o calefactores demasiado cerca de textiles.
Todo ello hace que reforzar la seguridad doméstica en estos meses no sea solo recomendable, sino necesario.
Tipos de chimeneas y estufas: riesgos y buenas prácticas
Cada hogar es distinto, y cada sistema de calefacción tiene sus particularidades. Estos son los puntos clave a revisar según el tipo de instalación:
Chimeneas de leña
Acogedoras y tradicionales, pero requieren mantenimiento estricto.
- Limpia el conducto una vez al año.
- Evita acelerantes y combustibles alternativos.
- Mantén un metro de distancia con cortinas o sofás.
- Prioriza leña seca de encina, roble o fresno.
Estufas de pellet
Eficientes, pero delicadas si están mal dimensionadas o instaladas.
- Exige instalación profesional.
- Revisa la salida de humos periódicamente.
- Desconfía de modelos que prometen más potencia de la real.
Chimeneas y estufas de gas
Limpias y estables, pero solo seguras si cumplen normativa.
- Ventilación obligatoria.
- Revisiones periódicas con personal autorizado.
- Salidas de gases correctamente instaladas.
Calefactores eléctricos
Son muy utilizados, pero también frecuentes en incendios por sobrecarga eléctrica.
- Conéctalos solo a la pared, nunca a regletas.
- No los tapes ni los acerques a textiles.
- Revisa el estado de los cables.
Hábitos diarios que reducen al mínimo el riesgo de incendio
Aunque cada hogar es distinto, hay pautas que reducen muchísimo los incidentes. La clave está en convertir la prevención en rutina. Por ejemplo, asegúrate de que haya una buena circulación de aire siempre que utilices chimeneas o estufas: así evitas acumulaciones de monóxido de carbono, un gas que no huele y puede resultar letal.
También conviene revisar regletas, enchufes y cables en mal estado, ya que los bomberos coinciden en que buena parte de los incendios se originan por fallos eléctricos más que por el propio aparato de calefacción.
Por último, mantén zonas despejadas alrededor de las fuentes de calor y evita manipulaciones improvisadas: la mayoría de los incendios relacionados con estufas en España se producen por pequeños descuidos.
El papel de la tecnología: detección temprana que salva vidas
La mejor prevención es actuar antes de que el fuego avance. Los sistemas de seguridad modernos permiten identificar humo, calor o gases tóxicos en los primeros segundos, cuando todavía es posible evitar daños.
Detectores conectados a una Central Receptora de Alarmas (CRA)
Un detector convencional solo emite un sonido. Un detector conectado a una CRA:
- Recibe el aviso de inmediato.
- Verifica si la amenaza es real.
- Activa el protocolo adecuado.
- Contacta con emergencias si procede.
Este proceso ocurre incluso cuando no estás en casa o mientras duermes.
Detectores de humo, gas y monóxido de carbono
El monóxido es especialmente peligroso: no huele, no irrita y puede producir pérdida de consciencia en minutos. Por eso, contar con sensores específicos conectados a una CRA no es un extra: es una garantía.
Control completo desde la app
Sistemas como ADT Smart Security permiten supervisar el hogar desde el móvil: recibir alertas en tiempo real, visualizar cámaras o hablar con la CRA en segundos. Una capa adicional de tranquilidad para cualquier época del año, especialmente cuando el riesgo de incendio aumenta.
Barcelona como ejemplo: hacia la obligatoriedad del detector de humo
La prevención avanza también desde las administraciones. En Barcelona, el Ayuntamiento trabaja en un nuevo Plan Estratégico de emergencias que contempla hacer obligatorio el detector de humo en todas las viviendas, tras constatar que muchos incendios domésticos son evitables y derivados de descuidos.
Una medida económica y efectiva que subraya la importancia de equipar los hogares con sistemas de detección fiables.
Protege tu casa con una alarma inteligente
Un detector puede avisarte, pero una alarma inteligente puede actuar por ti incluso cuando no estás en casa. Las soluciones de alarmas para casa de ADT cuentas con detección de humo conectadas a una Central Receptora de Alarmas que verifica cada aviso y coordina la respuesta con emergencias si es necesario.
Esta verificación es la clave: evita falsas alarmas y garantiza que, ante cualquier señal de riesgo, alguien responde en segundos. Con ADT Smart Security puedes visualizar tu hogar desde el móvil, recibir avisos en tiempo real y sumar una capa extra de ciberseguridad incluida en el servicio.
Este invierno, hacer tu casa más cálida también puede ser una forma de hacerla más segura.